A veces veo la realidad de una forma especial, es como si de golpe pudiera entenderla por lo que es, ni muy muy ni tan tan, ahí, tratando, nada que ver conmigo, especial por su propio peso, haciendo lo que puede, pasando el tiempo, adelante de mis ojos.
En esos momentos siento que tengo un destino, que no puedo evitar, y que mejor me pongo a hacer algo con eso, porque voy a ir en esa dirección, como cayendo por un agujero, no importa lo que yo haga mientras caigo, puedo tratar o no tratar, puedo hacer o no hacer, pero ahí voy.
A veces también siento que todo es un poco demasiado, como que no me salen las cosas, y que por ahí sencillamente no tengo esa pasta de campeón, ese toque fino cuando las papas queman, esa intuición que no se explica, ese gesto diferencial, atrás de la firma del autor, atrás de la poética y el carisma, para clavarla al ángulo en el momento justo.
Cuando sabía con quién no quería ponerme de novio,
y ahora que quiero ponerme de novio, no sé con quien carajo.
veo esto desde afuera y me parece dificil, improbable.
Y ahí estoy, cayendo por este agujero.
Tratando.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario