Huelo a cigarrillo, me gustaría decir a cigarrillo y a sexo, pero huelo a cigarrillo, me duele la cabeza y aparentemente algo de lo que tomé me hizo mal. Casi me voy por el desagüe.
Tengo algunos planes, más bien pobres para la fecha, nada que levante el target del día mucho más que a un preparativo para la noche de hoy. Esa es la verdad, estos días prefiero no cruzarme mucho conmigo. Si hierve el agua preparo café, más lógica que eso no se puede pedir.
Me gustaría poder ver que afuera brilla el sol y el paisaje es hermoso, que el frío del primer invierno esta bueno, que estoy libre. En vez de pensar que hace un año estaba de novio con luz, y hace dos de novio con Flor, y hace tres de novio con Belén, y hace cuatro de novio con Flor, y hace cinco de novio con Nati y hace seis de novio con Flor y hace siete de novio con Sabrina. Ven el patrón? Bueno. Ahora estoy solo.
Otra historia estupida: anteayer me levanté a las ocho y media, tenía que estar a las nueve en un lugar, me caigo de la cama con todo el decoro que me es posible, me preparo un café con poca leche, porque no queda más, y me quedo, sabe uno por que, tomándolo parado, en calzoncillos, en el medio del living, como un zombie que recién saliera de la tumba. En eso, y este es el kit de la historia, veo asomarse, por la puerta delante de mí, con mucha cara de miedo y un palo en la mano, al portero de mi edificio. Al verme se le transforma la cara a una de bastante más vergüenza, desarma instantáneamente su posición defensiva, y balbucea “ah, estás acá”, por atrás de el, ya en clara actitud de curiosidad se asoma el vecino del quinto diez, ni bien me ve, con un gesto de entre pudor y sorpresa ensaya un torpe “uy, perdón” le anuncia al portero “yo salgo entonces”, a lo que este responde con un compacto y ligero movimiento de cabeza. A todo esto yo no me he movido de mi asombro, sigo parado en calzoncillos con el café en la mano, más divertido que vergonzado. La explicación que sigue a continuación es el doble de aburrida y no tiene nada de asombroso, Gustavo lo explica fácil: “es que encontramos la puerta del departamento abierta, pensamos que por ahí había entrado alguien o había pasado algo…”, yo hago mi parte de vecino responsable y sorprendido, se retira y cierra la puerta al salir.
En la pantalla de mi casa se proyecta Florencia como un fantasma fuera de foco, en esa secuencia onírica de mi película, esa que hice hace dos años y medio. Esa que nunca termino de editar. Después de hacer ese corto que tampoco terminé de editar… igual que ese otro corto que vino después, y que todos mis cuadernos que dejo sin terminar o la mayoría de las ilustraciones a color de todos esos cuadernos. Ven el patrón? Bueno. Ahora estoy solo.
Hago un segundo café. En la pantalla Alas sigue flotando en el ambiente y por momentos parece una película y todo. Cosas maravillosas pasan mientras tanto. Aunque prefiera no cruzarme con migo por momentos aparezco en el pasillo de mi mente, para chequear si adentro estoy yo mismo ahí parado, como un zombie recién levantado, para recordarme que estoy ahí, que estoy bien, y entonces yo veo a esa parte de mí, con un palo en la mano, y me doy cuenta, que esta puede ser una gran vida.
9 comentarios:
TE MANDO UN ABRAZO.
D'IPP
eso te pasó anteayer?
no te había pasado hace un mes?
che, quién es migo?
aguante el pesimismo positivo
muy muy muy...
me senti completamente comprendida
beso y abrazo
primero pensé que eras la segunda persona a la que le pasaba lo mismo.
o, esto ya me lo había contado alguien más-antes.
segundo abandoné el deja vu, lo cambié por lógica imposible y supe que no eras la segunda persona: eras la primera.
se agradecen los abrazos
hace un mes y hace dos tambien
migo vendria a ser yo
aguante vieja
HOY NERVIOS
puedo amar al mundo?
veremos
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