Me trata mal y después me dice: "No puedo creer tu cara de orto".
Me dice: "Andate, si vas a estar enojado andate", y acto seguido me grita que vuelva.
Me dice: "Me abandonaste, no puedo creer que me abandones así", y acto seguido se va.
Me dice: "Nunca me escuchás" y se tapa los oidos y cierra los ojos mientras grita sus razones.
Me explica: "No querés hablar conmigo, nunca estás disponible" pero nunca me llama, ni me atiende el teléfono.
Ella es así. Yo me enamoro de alguien así.
La amo a veces, casi a la fuerza.
Casi contra su voluntad pareciera.
Como si yo debiera entrenarme en el milagro de escuchar lo que siente,
y no lo que dice.
6 comentarios:
Deberías romperle la boca a golpes. De esa forma no podría hablar más.
Yo lo hago con cada relación que comienzo. Le rompo la boca y, en cuanto empieza a mejorar, Pow! justo en los labios!, de esa forma me aseguro neta coherencia.
Sin palabras nuestros actos nos quitan la variable incoherente.
Cuéntame como sigue eso.
Alan Murray
p.d.: Olvídate de los besos franceses, o de las mamadas enérgicas.
que inosportable!
cambiala por una que valga la pena, que las hay, las hay.
pasa que es mucho muy buena con la boca. y mal que me pese, le temo a la coherencia neta.
Pero gracias por el consejo, puedo probar algún dia.
pero eso porque no la viste en bolas. Además es brillante.
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