
Mauro me hizo un mono Silvio, que quedó afuera de la galería así que lo pongo por acá. Martín me hizo un muñeco que salva las papas, tampoco quedó en ningún cuaderno, así que lo pongo por acá. ¿Y esto? me quedó de una muestra en el recoleta cuando fui para montar la muestra de Diego, es un recuerdo demasiado raro, así que tampoco va en ningún lado, pero como título de este rejunte pega... fijate: El camino de los excesos conduce al palacio de la sabiduría.
Y bueno, si, con decirte que este rejunte es de la breve epoca en que nos juntabamos con Martín y Mauro a tomar submarinos depresivos a las tres de la mañana en plaza Borges, con Maurito medicado... ¿que habrá pasado con todo ese Alplax que nos encontramos tirados aquella vez?
3 comentarios:
es probable q no haya recuerdos.
alplax`, pastilla roja del amor.
borra todo.
borra tambien el amor?
que bajonazo
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